Nadie publica cuánto gasta de luz un bar#
Empecemos por lo que no hay, porque ahorra tiempo. No existe una estadística oficial del consumo eléctrico por sector de actividad en España al detalle de «un bar». Ni el IDAE, ni la CNMC, ni las distribuidoras publican esa cifra.
Lo que circula por internet son cifras redondas sin origen: «un bar gasta 10.000 kWh al año», «entre 500 y 1.000 € al mes». Pueden ser razonables o no, pero nadie puede comprobarlas, y por eso no las repetimos.
Lo que sí existe, y es público, es el consumo agregado por punto de suministro. Datadis, la plataforma de las distribuidoras eléctricas, publica cuántos contadores hay activos en cada municipio y cuánta energía pasa por ellos. Restando la parte residencial queda el consumo de los negocios.
Eso no te dice qué gasta un bar concreto, pero sí te dice en qué orden de magnitud moverte, que es más de lo que tenías.
Lo que consume un negocio medio, ciudad por ciudad#
Hemos calculado ese reparto en 149 municipios. Estos son los extremos y el centro.
| Municipio | kWh al día | kWh al año | |
|---|---|---|---|
| El más bajo | Cádiz | 6,8 | 2.482 |
| La mediana | de los 149 | 21,4 | 7.811 |
| El más alto | Alcalá de Guadaíra | 98,9 | 36.098 |
La horquilla es enorme, y no porque unos negocios gasten catorce veces más que otros: es que en unas ciudades el tejido es de comercio pequeño y en otras hay polígonos industriales dentro del término municipal.
La mediana de 21,4 kWh al día es la referencia útil, y equivale a 7.811 kWh al año: algo más del doble de lo que gasta un hogar.
Dónde encaja un bar dentro de esa horquilla#
Un bar está por encima de la mediana de los negocios, y por un motivo que no tiene que ver con las horas de apertura: el frío.
- Las cámaras y los botelleros no se apagan nunca. Funcionan las 24 horas, los 365 días, también cuando el bar está cerrado.
- La cafetera mantiene temperatura durante toda la jornada.
- La campana extractora tira de motor durante todo el servicio.
- El aire acondicionado trabaja con la puerta abriéndose cada minuto.
Esa combinación explica que un bar consuma como mínimo lo de un negocio medio y típicamente bastante más. Si tomamos el doble de la mediana, 15.622 kWh al año, y le aplicamos el precio medio de nuestro catálogo con impuestos, la parte de energía sola sale a unos 2.621 € al año.
Insistimos en cómo hay que leer eso: es una acotación razonada, no una medición. Tu bar puede estar bastante por encima o por debajo, y la única forma de saberlo es mirar tu propia factura.
Hay dos variables que mueven esa horquilla más que ninguna otra, y conviene tenerlas en cuenta antes de compararte con nadie. La primera es si hay cocina: un bar que solo sirve bebida y tapa fría no se parece en nada a uno con freidora y plancha en marcha durante el servicio. La segunda es el tamaño de la cámara, que depende más del volumen de bebida que se mueve que de los metros del local. Dos bares con la misma barra pueden llevar consumos muy distintos si uno tiene el doble de botelleros.
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Cuánto gasta un negocio depende mucho de dónde esté#
Una de las cosas que enseña el conjunto de 149 municipios es que la comparación «negocio medio español» tiene poco valor: la dispersión entre ciudades es enorme, y no por el clima.
Alcalá de Guadaíra sale a 98,9 kilovatios hora por punto y día, catorce veces lo de Cádiz. La explicación no es que los comercios sevillanos gasten más: es que dentro del término municipal hay polígonos industriales enteros que entran en la estadística como puntos de suministro no residenciales.
Por eso, si quieres situar tu bar, la referencia útil no es la media nacional sino la de tu propia ciudad. Y ahí hay dos casos:
- Ciudades de servicios, con cifras bajas por punto, donde un bar destaca por encima de la media local con facilidad.
- Ciudades con industria, donde la media está inflada y un bar queda muy por debajo aunque gaste mucho.
Publicamos la ficha de cada municipio con su dato y su fecha en luz para negocios, y ahí se puede buscar la ciudad concreta en lugar de usar una media que mezcla realidades distintas.
En qué se va la luz de un bar, por orden#
Sin un dato oficial por sector, lo que sí se puede hacer es ordenar los consumos por lo que pesan, y aquí el orden sorprende a mucha gente.
- El frío, primero y con diferencia. Cámaras, botelleros y arcones funcionan 8.760 horas al año. No hay ningún otro equipo del local que trabaje tantas horas.
- La climatización, muy estacional pero muy intensa cuando toca.
- La cocina, si la hay, con freidoras y planchas que tiran mucho pero durante pocas horas.
- La iluminación, que ha dejado de pesar desde el LED y que sin embargo sigue siendo lo primero que la gente intenta recortar.
Ese último punto merece detenerse. Cambiar la iluminación a LED es buena idea, pero en un bar con cámaras el ahorro es pequeño comparado con revisar el frío: una junta de puerta en mal estado o un condensador sucio pueden costar más al año que toda la iluminación del local.
Y hay una asimetría útil: el frío se puede mejorar sin cambiar de equipo, con mantenimiento, mientras que la iluminación exige inversión. Si hay que elegir por dónde empezar, empieza por lo que no cuesta dinero.
Un bar consume a las horas más caras del día#
Hay un factor que perjudica a la hostelería y que no aparece en ninguna cifra de consumo: los bares trabajan justo cuando la electricidad está cara.
Medido sobre 600 horas de agosto de 2026, la franja de 20 a 23 fue la más cara del día, con 0,35654 € el kilovatio hora contando peajes. Es exactamente la hora de las cenas. Y la franja barata, de 13 a 17, con 0,10529 €, cae entre el final de las comidas y el arranque de la tarde, cuando muchos locales bajan la persiana.
Eso significa que un bar paga por su energía bastante más que el promedio del día, aunque su contador marque lo mismo que el de otro negocio. Y significa también que las recomendaciones genéricas de «mueve tu consumo a las horas baratas» sirven de poco cuando tu negocio no puede elegir su horario.
Lo que sí se puede mover son las cosas que no dependen del cliente: hacer el hielo, poner el lavavajillas del cierre o programar el precalentamiento de equipos en la franja de sobremesa en vez de a primera hora de la noche.
Cómo se reparte el precio a lo largo del día está medido en las horas valle de la luz, y el precio de hoy en el precio de la luz hoy.
El error que más dinero cuesta en un bar no es el consumo#
Con los datos de nuestras fichas de ciudad hay un patrón que se repite: en hostelería sobra potencia contratada, y bastante.
El motivo es histórico. Muchos locales se contrataron pensando en la cocina a pleno rendimiento y en todos los equipos encendidos a la vez, una situación que en la práctica no se da nunca. Y una vez contratada, la potencia se paga los 365 días.
Hay un umbral que conviene conocer porque cambia las reglas: los 15 kilovatios. Por debajo estás en la tarifa doméstica, la 2.0 TD, con dos periodos de potencia. Por encima pasas a la 3.0 TD, con seis periodos, con maxímetro y con penalización por excesos.
Muchos bares están justo en esa frontera, y ahí la decisión de subir o bajar un kilovatio no es cosmética: cambia el tipo de tarifa entera. Cómo funciona la 3.0 TD y dónde se escapa el dinero está en la tarifa 3.0 TD.
La energía reactiva, la línea que casi ningún bar mira#
Hay un concepto que aparece en las facturas de negocio y no en las domésticas, y que mucha gente paga sin saber qué es: la energía reactiva.
La generan los motores: las cámaras, los extractores, los compresores del aire. No hace trabajo útil pero circula por la red, y si supera cierto umbral se factura aparte. En un bar con varias cámaras es fácil que aparezca.
Lo relevante es que se puede eliminar casi siempre instalando una batería de condensadores, que es un equipo que se amortiza en meses cuando el recargo es constante. No es un truco: es corregir un factor de potencia.
Qué es exactamente y cómo dejar de pagarla está explicado en energía reactiva, con la fórmula con la que se calcula el recargo.
Cómo saber si tu bar gasta más de lo normal#
Con una factura y cinco minutos se sitúa cualquier local. Estos son los cuatro números que hay que sacar, por orden.
- Kilovatios hora al día. Divide el consumo del periodo entre los días facturados y compáralo con los 21,4 de la mediana.
- Potencia contratada frente a la máxima registrada. Si tu maxímetro nunca se acerca a lo contratado, sobra potencia.
- Si hay línea de reactiva, y cuánto pesa.
- El precio por kilovatio hora que pagas de verdad, dividiendo el total entre el consumo.
Ese último está explicado con un ejemplo completo en el precio real del kWh, y sirve igual para un negocio que para una casa.
Y un consejo sobre cuándo hacerlo: compara siempre el mismo mes de dos años distintos, no dos meses seguidos. En hostelería la estacionalidad es tan fuerte que comparar agosto con noviembre no dice nada útil sobre si estás gastando de más.
Los datos de consumo por municipio que hemos usado aquí los publica Datadis, la plataforma de las distribuidoras eléctricas, consultada el 26 de agosto de 2026. La supervisión del mercado la ejerce la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, y los consumos por aparato del sector residencial, con los que se contrastan estos órdenes de magnitud, el IDAE, los dos consultados el 26 de agosto de 2026.
