Renovar no es volver a pedirla de cero
Mucha gente se echa las manos a la cabeza al oír que la cédula ha caducado, y se imagina una obra. No va de eso.
Ley 3/2001, artículo 15.9. La vigencia inicial de la cédula es de diez años, y se renueva por periodos iguales presentando un informe técnico del estado de conservación de la vivienda.
Es decir: lo que se comprueba es cómo está la vivienda hoy, no que se levante otra vez. Para un piso en uso y en buen estado, la renovación es un trámite.
El coste real no es el papel, es el tiempo. Si se descubre el día del alta, el suministro espera a que haya informe, visita y resolución.