Con calefacción eléctrica, el margen es otro
Aquí está la diferencia con casi todo lo que se lee sobre bajar la potencia. Los consejos genéricos están escritos pensando en un piso donde la calefacción no es eléctrica.
Si en tu casa de Vitoria calientan radiadores eléctricos, acumuladores o una bomba de calor, ese aparato marca el pico durante meses, no durante una tarde suelta. El margen para recortar existe, pero es mucho más estrecho.
Y hay un detalle que lo vuelve serio: la potencia solo se cambia una vez cada doce meses. Si te quedas corto en noviembre, convives con los saltos del ICP todo el invierno.
Por eso aquí el cálculo se hace con el histórico real de consumo, no con una tabla genérica.