Lo que casi nadie mira antes de cerrar un contrato
La baja es gratuita y se tramita rápido. El problema llega después, porque el alta posterior obliga a pagar otra vez los derechos regulados.
Hay una ventana que cambia las cuentas: al rescindir el contrato, los derechos de extensión siguen vigentes tres años en baja tensión. Si vuelves a dar de alta dentro de ese plazo, esa parte ya está pagada. Lo dice el artículo 28.1 del Real Decreto 1048/2013.
Así que la pregunta útil no es si dar de baja, sino cuánto tiempo va a estar el punto sin usarse. Por debajo de tres años, la decisión es mucho menos grave.
Lo que cuesta cada trámite está en esta página.