Qué significa elegir gas o electricidad en casa#
En una vivienda, «gas o electricidad» puede referirse a cocinar, calentar el agua o mantener la casa caliente. Separa esos usos antes de comparar: puedes tener una caldera de gas y cocina eléctrica, o una bomba de calor y agua caliente con otro equipo. No hace falta cambiarlo todo a la vez.
La decisión económica tiene tres cuentas. Una es el gasto de energía que marca cada aparato. Otra son los costes que sigues pagando por tener disponible el suministro, como el término fijo y el contador de gas. La tercera es la inversión necesaria para sustituir aparatos, tuberías o emisores.
Si ya tienes gas, la pregunta puede ser si merece la pena conservar el contrato cuando pases la calefacción, el agua caliente y la cocina a electricidad. Si hoy calientas con radiadores eléctricos, la decisión va al revés: cuánto ahorro anual produciría el gas y cuánto tardarías en recuperar las obras. Son dos casos distintos; usa tus facturas y tus equipos actuales en ambos.
Para ver todas las tecnologías de un vistazo, consulta la guía de tipos de calefacción. Esta página se centra en la cuenta de mantener o eliminar el suministro de gas y en los costes de cambiar de sistema.
Gas o electricidad en casa: cuánto cuesta mantener el gas#
El término fijo se cobra aunque el consumo sea cero. La tarifa TUR actual publica tres importes domésticos según el consumo anual: 3,83 €/mes en TUR.1, 8,17 €/mes en TUR.2 y 19,32 €/mes en TUR.3. Son precios antes de impuestos; el término variable se añade por los kWh consumidos.
| Tramo | Fijo al mes | Fijo al año | Consumo anual que le corresponde |
|---|---|---|---|
| TUR.1 | 3,83 € | 45,96 € | Hasta 5.000 kWh |
| TUR.2 | 8,17 € | 98,04 € | Más de 5.000 y hasta 15.000 kWh |
| TUR.3 | 19,32 € | 231,84 € | Más de 15.000 y hasta 50.000 kWh |
La resolución del BOE publica esos términos para la TUR desde el 1 de octubre de 2026. La resolución de la TUR de gas y la resolución transitoria de la CNMC sobre contadores inteligentes se consultaron el 15/10/2026.
Para consumidores individuales, la resolución limita la TUR a suministros con presión de hasta 4 bar y consumo anual inferior a 50.000 kWh. El ejemplo de esta página presupone que el suministro cumple esos requisitos.
El alquiler merece una línea aparte. Para contadores inteligentes de hasta 6 m³/h, conectados a redes de menos de 4 bar y suministros de hasta 50.000 kWh al año, la CNMC publica 1,10 €/mes y una equivalencia anual de 13,22 €. La cantidad mensual aparece redondeada a céntimos; en la cuenta anual de esta guía usamos la cifra anual que publica la resolución.
Con consumo cero en TUR.1, el ejemplo suma 45,96 € + 13,22 € = 59,18 € antes de impuestos. No incluye una inspección que venza, servicios de mantenimiento ni cargos particulares de un contrato libre. Si el contador de tu casa no reúne esas condiciones, mira el importe que aparece en el recibo.
La instalación de gas de red tiene además una inspección periódica. La ITC-ICG 07 del Real Decreto 919/2006 fija un intervalo de cinco años y permite repercutir el coste al usuario. La norma se consultó el 15/10/2026. Pregunta qué importe y qué alcance se aplican a tu instalación; no sumes un cargo genérico que no sale de tu factura.
Qué cambia en la factura al pasar de TUR.1 a TUR.2#
El tramo de gas sigue el consumo anual del punto y puede cambiar al añadir calefacción. Una vivienda que usa gas para cocinar o para el agua caliente puede quedar en TUR.1. Al sumar la calefacción puede superar los 5.000 kWh anuales y entrar en TUR.2. Mira el consumo acumulado de doce meses antes de prever ese salto.
La diferencia de término fijo regulado entre ambos tramos es 8,17 € − 3,83 € = 4,34 € al mes, o 52,08 € por doce meses. El alquiler del mismo contador se añade aparte; no lo vuelvas a sumar como parte del término fijo.
En el mercado libre, usa los precios y condiciones de la tarifa que tienes. El término fijo puede no coincidir con el de la TUR y la compañía puede ofrecer servicios añadidos. Comprueba si el recibo muestra un servicio de mantenimiento, una cuota o una promoción que termine, y calcula el año entero.
La comparación de tarifas de gas natural ordena las ofertas por tramo. Para la decisión entre fuentes, ese coste de gas es solo una parte: todavía falta compararlo con el coste de electricidad para entregar el mismo calor en casa.
Gas o electricidad en casa para calentar la vivienda#
El precio de un kWh de gas no se puede enfrentar directamente al de un kWh eléctrico. El equipo determina cuánto calor llega a la habitación. Un radiador de resistencia, una caldera y una bomba de calor tienen rendimientos distintos; la ficha técnica del modelo ayuda a hacer la conversión.
Para la caldera, usa el rendimiento estacional declarado para el equipo y el tipo de instalación. Para una bomba de calor, mira el SCOP y las condiciones en que se midió. Un equipo puede dar un buen resultado en las condiciones normalizadas y rendir de otra forma con frío intenso, emisores de alta temperatura o una vivienda con pérdidas grandes.
Con un radiador eléctrico de resistencia, toma de la factura los kWh atribuibles a la calefacción. Si solo enciendes algunos aparatos unas horas, evita multiplicar la potencia nominal por todas las horas de la temporada sin considerar el termostato y el tiempo real de funcionamiento.
La guía de coste por kWh útil de calefacción explica cómo poner gas, electricidad y rendimiento del aparato en una unidad común. Actualiza el precio con tu contrato y comprueba la fecha que aparece en esa página. El resultado compara energía utilizada; la instalación, el mantenimiento y los términos fijos requieren otra cuenta.
Si tienes placas solares, incluye el coste de oportunidad de consumir esa electricidad en casa. Si tienes una tarifa horaria, usa las franjas en las que realmente trabaja la calefacción. Para cualquiera de los dos casos, la factura y el patrón de uso son mejores datos que un precio medio separado de la vivienda.
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Gas o todo eléctrico: qué pagas al dejar de usar gas#
Si sustituyes la cocina, el agua caliente y la calefacción y mantienes un contrato de gas conectado, los kWh pueden bajar mucho o llegar a cero. El término fijo y el alquiler del contador continúan según la tarifa y el tipo de equipo. En el ejemplo anterior, mantener la TUR.1 sin consumo supone 59,18 € al año antes de impuestos, con el contador inteligente que cumple las condiciones indicadas.
Dar de baja el gas elimina los costes del contrato desde su fecha efectiva, según las condiciones que tengas firmadas. Revisa si contrataste mantenimiento o un servicio ligado al gas y qué ocurre con esos servicios cuando terminas el suministro. Guarda la última lectura y el justificante de baja para comprobar la factura final.
La vivienda mantiene su contrato eléctrico para iluminación, refrigeración, cocina y enchufes. Si al retirar radiadores eléctricos o una caldera eléctrica queda potencia contratada que ya no usas, consulta la potencia máxima demandada en el área de tu distribuidora, como recomienda la CNMC en su guía consultada el 15/10/2026, y los aparatos que coinciden antes de pedir una bajada. Ahí puede haber ahorro, pero mídelo con tus datos de uso.
Mientras la instalación receptora se mantiene en servicio y conectada a una red, la inspección periódica se realiza cada cinco años. En las instalaciones de hasta 70 kW de potencia instalada y presión máxima de operación igual o inferior a 5 bar, abarca desde la llave del usuario hasta los aparatos, incluidos. Si vas a dejarla sin uso, consulta a la distribuidora y a una empresa instaladora qué actuación corresponde a tu caso. La inspección no forma parte de la suma anual del ejemplo.
Cuánto cuesta pasar de calefacción eléctrica a gas#
El ahorro por kWh no paga por sí solo una reforma. Si la casa tiene radiadores eléctricos, pasar a una caldera puede requerir tubos, radiadores de agua, salida de humos, acometida o una instalación común en el edificio. El alcance cambia con la vivienda y el equipo que ya existe.
Comprueba primero si hay red en la calle y si el edificio dispone de instalación común. Después solicita presupuestos que separen acometida, instalación receptora, caldera, emisores, puesta en marcha y alta. La guía de cómo comprobar si el gas llega a tu calle y la de instalación de gas natural explican esos pasos.
Para estimar el plazo de recuperación, resta los costes anuales de ambas opciones y divide el presupuesto por el ahorro anual que resulte. Incluye el término fijo de gas, el alquiler del contador, la revisión que corresponda, la energía, el mantenimiento contratado y cualquier cambio medido en la potencia eléctrica. Usa el mismo nivel de confort en las dos cuentas.
Si una oferta promete un periodo de recuperación, pide las facturas, precios, rendimiento y presupuesto usados. Un precio promocional, una instalación incompleta o una temporada suave pueden cambiar el resultado. Si no piensas vivir ahí durante todo ese plazo, decide con el horizonte real de la vivienda.
Cuándo tiene sentido conservar el gas en casa#
Conservar la conexión puede encajar si ya tienes equipos de gas en buen estado, los usas con frecuencia y sustituirlos exige una obra cuyo coste no recuperarías en el plazo que manejas. Comprueba también qué servicio te aporta el gas: calefacción, agua caliente, cocina o una combinación.
Si solo dejas la cocina conectada por costumbre, compara el coste completo de un año con el uso de ese aparato. La cuenta debe incluir el fijo, el contador, el consumo, impuestos y cualquier servicio asociado. Considera también el coste de sustituir la placa y la comodidad de mantenerla, según lo que cocines.
En una vivienda de uso ocasional, no uses el gasto de una casa ocupada todo el año. Calcula los meses de servicio, el consumo efectivo y la cuota que aparece en los periodos sin uso. Si el contrato factura el término fijo por mes, revisa el total de los meses en que permanece activo.
Un contrato de gas que ya existe tampoco vuelve gratuita una ampliación. Al sumar calefacción puede cambiar el tramo, el consumo anual, el mantenimiento de los aparatos y la tarifa. Pide el cálculo completo antes de conectar un equipo nuevo y conserva la factura anterior como referencia.
Cuándo puede encajar una vivienda todo eléctrica#
Pasar a electricidad puede simplificar una vivienda cuando vas a retirar varios usos de gas, la instalación eléctrica puede atender los nuevos aparatos y el presupuesto de cambio cabe en el plazo previsto. La etiqueta «eléctrico» no identifica un único coste: el termo, el radiador de resistencia y la bomba de calor tienen consumos y rendimientos distintos.
Comprueba que la potencia disponible basta para el uso simultáneo de cocina, agua caliente y calefacción. La potencia máxima registrada en la factura ayuda a revisar esa parte; no cambies el contrato sin comprobar qué aparatos coinciden en días fríos.
Si hay placas fotovoltaicas, mira cuánta electricidad puedes autoconsumir en las horas de calefacción y qué energía habrías vertido a la red. El valor de los excedentes depende del contrato; utiliza el precio que paga tu compañía. No des por hecho que toda la calefacción funcionará con energía solar directa, especialmente por la noche o en días nublados.
Al dejar de usar gas, pregunta cómo cerrar el contrato y revisa si en el futuro podría hacer falta una nueva alta. La disponibilidad de la red, las obras y los derechos que procedan pueden cambiar. Guarda el presupuesto de la alternativa y el cálculo anual para poder revisar la decisión si cambian los precios o el uso de la vivienda.
Cómo comparar gas o electricidad con tus facturas#
- Reúne doce meses de consumo. Apunta los kWh de gas y electricidad y marca qué aparatos usan cada energía. Evita estimar todo el año a partir de un solo mes de invierno.
- Separa los costes fijos. Copia el término fijo del gas, el alquiler del contador, los servicios y los impuestos. Para comparar tarifas, identifica el tramo que corresponde a tu consumo anual.
- Calcula el calor que necesitas. Usa el consumo real del aparato o su rendimiento estacional documentado. Compara la misma superficie, horarios y nivel de confort con la alternativa.
- Pide el presupuesto completo. Incluye conexión, instalación, generador, emisores, puesta en marcha y trabajos eléctricos. Confirma si hay gastos de mantenimiento o inspección fuera del precio inicial.
- Compara el coste anual y el plazo. Resta los gastos recurrentes y divide la inversión por el ahorro anual. Si el ahorro cambia según el precio de la energía, repite la cuenta con escenarios de tu propio contrato.
En una tabla basta una columna para cada alternativa: consumo, variable, fijo, contador, mantenimiento y obra. Deja escrito de qué fecha es cada tarifa. Así puedes actualizar una cifra cuando cambie el precio sin rehacer todos los datos de la vivienda.
Si te falta identificar un concepto del recibo, la guía para factura del gas explica sus términos. Para reducir el gasto que ya tienes, revisa también las medidas de ahorro eléctrico antes de decidir una reforma.
Errores al elegir entre gas y electricidad#
- Comparar el kWh comprado. Convierte el coste a kWh de calor útil con el rendimiento del equipo que tienes y el que instalarías.
- Olvidar el término fijo. Súmalo aunque el consumo sea cero, junto con el contador alquilado y los servicios activos.
- Usar el mismo precio todo el año. Comprueba la fecha, la tarifa y las condiciones que aparecen en la factura.
- Dar por hecho el coste de las obras. Pide un presupuesto para tu edificio y separa la conexión de la instalación interior.
- Tratar toda la calefacción eléctrica como un solo aparato. Una resistencia y una bomba de calor consumen electricidad con rendimientos diferentes.
- Suponer que bajará la potencia eléctrica. Mide los máximos después de retirar calefacción y revisa los aparatos que funcionan a la vez.
