Cuánto consume cargar el móvil una vez, de vacío a lleno#
La capacidad de la batería se declara en miliamperios hora, no en vatios hora. Son unidades distintas: los miliamperios hora miden carga eléctrica y los vatios hora miden energía. Para pasar de una a otra hace falta la tensión, y la ficha comercial casi nunca la publica.
La ficha del Galaxy A56 5G, consultada el 8 de septiembre de 2026, declara 5.000 mAh de capacidad típica. Con una tensión nominal de 3,8 voltios, que es la habitual de una celda de litio y aquí es un supuesto declarado, esos 5.000 mAh son unos 19 vatios hora.
Esa es la energía que entra en la batería, no la que sale del enchufe. El cargador pierde una parte en forma de calor, y esa pérdida también está acotada por norma, como explica la sección siguiente. Con la eficiencia mínima legal, del enchufe salen unos 22,4 vatios hora, es decir 22,4 vatios hora por carga completa.
Con un precio hipotético de 0,20 €/kWh, esa carga cuesta menos de medio céntimo. La cifra sirve para explicar la operación: tu móvil, tu cargador y tus hábitos darán otra, y casi nunca se carga desde cero.
Cuánto consume un cargador enchufado sin el móvil#
Esta es la pregunta que trae a casi todo el mundo, y tiene respuesta exacta. El Reglamento (UE) 2019/1782, consultado el 8 de septiembre de 2026, llama a esa situación funcionamiento en vacío: el cargador enchufado a la red y sin nada conectado a la salida.
Desde el 1 de abril de 2020, ese consumo tiene un tope legal:
| Tipo de cargador | Potencia de salida | Máximo en vacío |
|---|---|---|
| Corriente alterna a continua | hasta 49 W | 0,10 W |
| Corriente alterna a continua | más de 49 W | 0,21 W |
| De baja tensión | hasta 49 W | 0,10 W |
| Con tensión de salida múltiple | cualquiera | 0,30 W |
Los cargadores modernos de móvil, los que negocian la tensión con el aparato, son de tensión de salida múltiple: su tope es 0,30 W. Dejado enchufado todo el año, un cargador en ese límite consumiría 2,6 kWh, unos 0,53 € con un precio de 0,20 €/kWh.
Compara esa cifra con la de la sección anterior. Cargar el móvil una vez al día durante todo el año son unos 8,2 kWh. El cargador olvidado en el enchufe, en el peor caso legal, gasta aproximadamente la tercera parte de lo que cuesta cargar el teléfono. No es cero, y tampoco es la ruina que se cuenta.
El mismo reglamento obliga a que la placa de características indique la tensión y la intensidad de salida. Ese es el dato que permite comprobar de qué tipo es tu cargador antes de aplicarle uno u otro tope.
Qué dice la etiqueta energética del móvil desde 2025#
Desde el 20 de junio de 2025 los teléfonos inteligentes y las tabletas venden con etiqueta energética europea. Lo establece el Reglamento Delegado (UE) 2023/1669, consultado el 8 de septiembre de 2026.
La etiqueta no dice cuántos kilovatios hora gasta el móvil. Dice otra cosa más útil: la autonomía de la batería por ciclo, definida como las horas que el aparato funciona en un escenario de prueba con la batería llena hasta que se apaga solo. Junto a ella van la clase de eficiencia, la resistencia a caídas, la protección frente al polvo y el agua y el número de ciclos que aguanta la batería.
El modelo del ejemplo declara clase B y 2.000 ciclos de resistencia mínima. Ese segundo número importa más de lo que parece para el bolsillo: marca cuántas cargas completas soporta antes de degradarse, y por tanto cuánto tarda el aparato en necesitar batería nueva.
Compara aparatos con la misma etiqueta, no con la ficha comercial. Los miliamperios hora de dos móviles no son comparables si tienen pantallas y procesadores distintos: la autonomía por ciclo sí lo es, porque se mide con el mismo ensayo.
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Cuánta energía pierde el cargador antes de llegar a la batería#
El mismo reglamento de 2019 fija una eficiencia mínima en modo activo, y no con un número redondo sino con una fórmula que depende de la potencia de salida. Para un cargador de tensión de salida múltiple de hasta 49 W, la eficiencia media mínima es 0,075 × ln(P) + 0,561, con P en vatios.
- Mira la potencia de salida en la placa de características del cargador.
- Aplica la fórmula para obtener su eficiencia mínima legal.
- Divide la energía de la batería entre esa eficiencia.
- El resultado es lo que como mucho sale del enchufe.
- Multiplica por tu precio en €/kWh.
Con los 45 W del modelo del ejemplo, la fórmula da 84,7 %. Es un suelo legal, no una medición: un cargador concreto puede ser mejor. Por eso 19 vatios hora de batería se convierten en 22,4 como máximo desde la red.
La carga rápida no cambia la energía, cambia el tiempo. Mover los mismos vatios hora en veinte minutos en vez de en dos horas no multiplica el consumo. Lo que sí puede hacer es calentar más, y el calor son pérdidas, así que la diferencia real es pequeña y va en esa dirección.
Cuánto cuesta al año cargar el móvil todos los días#
Una carga completa diaria durante un año son 365 cargas. Con los 22,4 vatios hora de la primera sección, el total es 8,2 kWh al año. Con un precio hipotético de 0,20 €/kWh, 1,64 € al año.
Esa cifra es el techo del uso normal, porque casi nadie vacía la batería a diario. Si cargas del 30 % al 100 %, cada carga mueve el 70 % de esa energía. La cuenta escala con el porcentaje que repones, no con las veces que enchufas.
Para poner ese número en contexto, mira la lista completa en cuánto consume cada electrodoméstico. Un solo ciclo de lavadora mueve más energía que un mes entero de cargas de móvil.
Y para saber qué precio aplicar, la guía del precio real del kWh explica qué parte del recibo es energía y cuál no. No repartas en el móvil la potencia contratada ni las cuotas fijas: se pagan igual con el cargador desenchufado.
Cómo medir cuánto consume cargar tu móvil#
Un medidor de enchufe registra los kilovatios hora que entran al cargador. Anota el porcentaje de batería al empezar y al terminar. Con una carga de una décima de kilovatio hora escasa, muchos medidores baratos no aprecian la diferencia: encadena varias cargas para que la cifra suba por encima de su resolución.
Un medidor USB en línea, entre el cargador y el cable, da la otra mitad del dato: la energía que llega al teléfono. La diferencia entre los dos aparatos es exactamente la pérdida del cargador, y sirve para comprobar si el tuyo cumple el suelo legal.
Para el consumo en vacío, deja el cargador solo y medido durante varias horas. Si el medidor marca cero, no significa que no consuma: significa que consume menos de lo que ese medidor distingue, que es justo lo que la norma pretende.
La curva horaria de la distribuidora no sirve aquí. Un cargador se pierde en el ruido de la vivienda. Para aparatos de pocos vatios, el único método fiable es el medidor de enchufe, y aun así hace falta acumular horas.
Qué merece la pena hacer con el cargador y qué no#
Desenchufar el cargador es correcto por seguridad, no por ahorro. Medio euro al año en el peor caso legal no cambia una factura. Un cargador viejo, hinchado o que calienta sí es un motivo para desenchufarlo, y para cambiarlo.
Donde sí hay dinero es en la regleta con interruptor del mueble de la televisión o del escritorio, que apaga de golpe varios aparatos con electrónica siempre despierta. El cargador del móvil es el ejemplo que se cita y el que menos pesa. La ficha de qué desenchufar en vacaciones pone cada cosa en su sitio con cifras.
Cuidar la batería sí tiene efecto económico, aunque no aparezca en la factura: 2.000 ciclos son unos cinco años a una carga diaria. Evitar el calor extremo y las descargas completas alarga esa vida, y una batería que dura es un teléfono que no se cambia.
Si tu contrato tiene periodos, cargar de madrugada cuesta menos por kilovatio hora. Con 8 kilovatios hora al año, la diferencia es de céntimos. Está bien saberlo y no está bien organizar el día alrededor de eso; para eso están la lavadora y el termo.
Errores al calcular cuánto consume cargar el móvil#
El error de base es tratar los miliamperios hora como si fueran energía. Sin la tensión no hay vatios hora, y comparar los mAh de dos móviles con distinta tensión de batería no compara nada.
- Multiplicar los vatios del cargador por las horas enchufado.
- Suponer que la carga rápida consume proporcionalmente más.
- Dar por hecho que el cargador en vacío gasta como cargando.
- Contar una carga completa cuando se repone el 40 %.
- Comparar la clase energética con la capacidad en mAh.
- Atribuir al móvil parte de la potencia contratada.
- Fiarse de un medidor que no aprecia décimas de vatio.
El segundo error es de escala. Se dedica más atención al cargador que a la calefacción, el termo o la nevera, que mueven cien veces más. Ordena por kilovatios hora medidos y el cargador cae al final de la lista solo.
Si la factura sube y tus hábitos con el móvil no han cambiado, el aumento está en otro sitio. Repasa días facturados, precio, potencia y servicios con la guía para leer la factura de la luz.
