Un contador que paga todo el edificio y no vigila nadie
En un bloque, el suministro común alimenta el ascensor, la luz de la escalera, el portero automático y a veces una bomba de presión o el garaje.
Se paga entre todos los vecinos, en la cuota, y ahí está el problema: como no aparece en el recibo de nadie en particular, nadie lo mira. Puede llevar años con la potencia del día del alta y con servicios añadidos que nadie recuerda.
Y suele ser un contrato con potencia relativamente alta, porque el arranque del ascensor pide un pico corto pero grande.