La regla, y la excepción que cuesta dinero
La norma es clara en lo primero: la distribuidora no cobra nada por poner el contrato de gas a tu nombre.
Y dice también cuándo eso deja de valer: si tu instalación de gas tiene más de veinte años, la verificación no es opcional, es obligatoria, y se cobra. Es la letra pequeña que convierte un trámite gratuito en uno con factura.
Conviene preguntar la edad de la instalación antes de firmar nada, sobre todo en vivienda de segunda mano.