Gasto mensual de suministros según la EPF del INE#
La Encuesta de Presupuestos Familiares del INE permite acercarse a la pregunta con partidas comparables. En los resultados de 2025, el hogar medio registró 868,92 € en electricidad, 234,20 € en suministro de agua, 235,36 € en gas ciudad y natural, 45,51 € en gas licuado y 17,67 € en servicios relacionados con Internet.
| Partida | COICOP 2018/EPF | € al año | Qué registra |
|---|---|---|---|
| Electricidad | 04.5.1.0 T | 868,92 | Gasto total en electricidad registrado en la EPF. |
| Agua | 04.4.1.0 T | 234,20 | Suministro de agua; residuos y saneamiento van en otras filas. |
| Gas natural | 04.5.2.1 T | 235,36 | Gas ciudad y gas natural. |
| Gas licuado | 04.5.2.2 T | 45,51 | Gas licuado, clasificado aparte del gas canalizado. |
| Internet | 08.2.1.3 T | 17,67 | Servicios relacionados con Internet en un código específico. |
| Suma | 5 códigos | 1.401,66 | Importes anuales antes de calcular el promedio mensual. |
La cuenta es directa: 1.401,66 € ÷ 12 = 116,81 € al mes. El cociente sin redondear es 116.805 €. Esta cifra suma esos cinco códigos del INE; no representa el precio de un contrato ni una factura concreta.
La tabla ofrece gasto medio por hogar para el conjunto del país. Cuando un hogar no usa una categoría, su gasto en esa partida también forma parte de la media. El dato sirve para poner las partidas en contexto y entender el alcance de la cifra.
La EPF es anual y su muestra incluye cerca de 24.000 hogares cada año. El ejercicio 2025 es el más reciente publicado a fecha de consulta, con resultados definitivos difundidos el 25 de junio de 2026.
Consulté el 16/10/2026 la tabla de gasto por códigos COICOP 2018/EPF de cinco dígitos, la nota de resultados definitivos de la EPF 2025 y la página de últimos datos de la encuesta y la clasificación COICOP 2018/EPF.
Qué incluyen las partidas del gasto mensual de suministros#
El INE clasifica cada compra con los códigos COICOP 2018/EPF. La electricidad tiene una fila propia. El gas natural y el gas licuado también aparecen separados, igual que el suministro de agua, la recogida de residuos y el saneamiento.
En un recibo de agua pueden aparecer otros conceptos. La EPF registró 49,89 € anuales por hogar para recogida de residuos y 63,74 € para saneamiento. Si los sumas al código de agua, el cálculo es 234,20 + 49,89 + 63,74 = 347,83 € al año, que equivale a 28,99 € al mes.
| Partida | Código | € al año por hogar | Descripción del INE |
|---|---|---|---|
| Agua | 04.4.1.0 T | 234,20 | Suministro de agua. |
| Residuos | 04.4.2.0 T | 49,89 | Servicio de recogida de basura. |
| Saneamiento | 04.4.3.0 T | 63,74 | Servicio de saneamiento. |
| Suma | 3 códigos | 347,83 | Importe anual combinado de las tres filas. |
El promedio ampliado depende de qué conceptos cobre cada municipio y de cómo se repartan entre facturas. Revisa el nombre de cada línea antes de compararla con la suma. Un recibo puede incluir tasas que no dependen del consumo de agua.
La cifra de gas reúne realidades distintas. Una vivienda con gas canalizado puede aparecer en la fila de gas ciudad y natural; quien compra bombonas o gas licuado se registra en la fila correspondiente. La suma estadística de ambas filas es 280,87 € anuales por hogar, o 23,41 € mensuales al dividirla entre doce.
La leña, los pellets y los combustibles líquidos aparecen en otros códigos de energía. No los añadimos a la suma de gas porque describen fuentes distintas. Si tu vivienda no tiene gas, apunta qué combustible usas y conserva esa clasificación al comparar años.
Cómo registra el INE Internet y los paquetes de telecomunicaciones#
El código 08.2.1.3 se llama «Servicios relacionados con Internet». En 2025 tuvo un gasto medio de 17,67 € anuales por hogar. Dividido entre doce, equivale a 1,47 € al mes dentro de esa partida específica.
La misma tabla ofrece otra fila para «Servicios integrados de telecomunicaciones», código 08.2.1.4. Su gasto medio fue de 684,49 € al año, equivalentes a 57,04 € mensuales. La clasificación presenta el importe integrado en una sola categoría, sin separar cuánto corresponde a Internet, telefonía u otros servicios incluidos.
El código específico de Internet no resume por sí solo el gasto en conectividad. Si pagas un paquete conjunto, anota el total de la factura en tu presupuesto mensual y señala qué servicios incluye. Si quieres comparar solo fibra, comprueba que estás contrastando ofertas con la misma velocidad y las mismas líneas.
Mira la fecha en que termina una promoción. La factura puede mostrar durante unos meses un descuento que no se mantiene todo el año. Para el promedio de tu casa, utiliza lo realmente pagado en los doce meses y conserva el precio del paquete fuera de promoción como referencia para el siguiente periodo.
Cómo calcular el gasto mensual de suministros de tu casa#
La forma más útil de estimar tu gasto mensual es sumar facturas de un año completo. Divide la suma entre doce y obtendrás una cifra que recoge los meses de calefacción, refrigeración y consumo ordinario. Un solo recibo puede coincidir con una regularización o con un periodo de uso poco habitual.
Promedio mensual = suma de lo pagado en doce meses ÷ 12
Empieza con una tabla sencilla. Crea una línea por suministro y apunta el nombre de la compañía o entidad que factura, las fechas cubiertas y el importe final que pagaste. Guarda también la factura en PDF; te permitirá comprobar más adelante si el periodo incluía una lectura estimada, un ajuste o un servicio adicional.
Para la luz, utiliza el importe total de cada factura si quieres conocer cuánto sale de tu cuenta. Si quieres saber qué parte puede reducirse, separa energía, potencia, servicios e impuestos. La guía de cómo leer la factura de la luz explica dónde localizar esos conceptos.
Si comparas consumo eléctrico, apunta los kilovatios hora y los días facturados. El gasto en euros cambia con la tarifa aunque el consumo se mantenga. La página de consumo medio de luz de una casa aborda esa pregunta con datos de consumo y su ámbito geográfico.
El agua suele facturarse por periodos más largos que un mes. La frecuencia cambia según el municipio. Suma los recibos del año; si una factura cubre varios meses, cuenta una sola vez el importe y anota las fechas. No dividas el recibo entre meses si el periodo ya está incluido en tu suma anual.
Haz lo mismo con el gas. Si el contrato incluye calefacción, los meses fríos pueden concentrar una parte grande del gasto. La media anual sirve para presupuestar; para preparar el invierno, revisa además los meses de mayor consumo.
En Internet, conserva la factura del paquete completo y separa los componentes cuando aparezcan desglosados. Apunta el precio promocional, la fecha de fin y el importe posterior que figure en las condiciones del contrato. Así distingues el precio vigente del precio que pagarás al terminar la promoción.
Si te mudaste durante el año, indica qué meses corresponden a cada vivienda. Si cambiaste de compañía, suma las facturas de ambas. El objetivo es cubrir el mismo periodo de doce meses sin dejar fuera una factura final ni contar dos veces un recibo corregido.
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Qué hace variar el gasto mensual de suministros entre hogares#
El número de personas cambia el uso de agua caliente, cocina y otros equipos. El horario en casa también influye. Dos viviendas con el mismo número de habitantes pueden tener facturas distintas si una está ocupada todo el día y la otra queda vacía durante muchas horas.
La fuente de calefacción afecta a qué recibo concentra el gasto. En una vivienda con calefacción eléctrica, parte del coste aparece en la factura de luz; con caldera de gas, se refleja en la de gas. Si el edificio tiene calefacción central, puede que una parte llegue en los gastos de comunidad y no en un contrato individual.
El tamaño y el aislamiento de la vivienda también cuentan. Una casa con más estancias puede necesitar más energía para mantener una temperatura parecida, y las ventanas o paredes influyen en las pérdidas de calor. Cuando compares dos periodos, apunta si cambió la ocupación, el equipo de calefacción o el uso del aire acondicionado.
En electricidad, separa consumo de precio. Una oferta con precio distinto por horario puede cambiar el importe aunque los kilovatios hora sean parecidos. La potencia contratada y los servicios incluidos añaden otras líneas al recibo, por eso conviene leer la factura completa antes de atribuir una subida al uso de los aparatos.
El agua depende de la tarifa municipal, del consumo y de los conceptos locales. Revisa qué se carga en el recibo y cada cuánto se factura. Una subida puntual puede coincidir con una lectura real después de varios recibos estimados o con un ajuste del periodo anterior.
En el gas, separa el consumo de los meses fríos del resto del año. Si el agua caliente y la cocina también funcionan con gas, el recibo refleja esos usos durante todo el año. Anota qué aparatos utilizan cada energía; así podrás entender por qué el cambio de estación mueve una factura más que otra.
En telecomunicaciones, revisa si el contrato reúne fibra, móvil, teléfono fijo o televisión. Una oferta conjunta puede tener un precio total que no se compara directamente con una línea de Internet independiente. Anota los servicios de cada paquete antes de medir una diferencia de precio.
Qué revisar en cada factura para entender el gasto de suministros#
Empieza por las fechas del periodo facturado. La factura puede cubrir más o menos días que un mes natural. Apunta esas fechas junto al total y evita comparar dos importes como si correspondieran al mismo número de días.
En el recibo eléctrico, busca los kilovatios hora, el precio aplicado y el término fijo. Revisa también si aparecen mantenimiento, protección de pagos u otros servicios. Un cambio en esos conceptos puede explicar el importe aunque el consumo no haya subido.
En el recibo de gas, identifica el consumo, el término fijo y los servicios contratados. Si la factura convierte metros cúbicos en kilovatios hora, mira el factor de conversión que aparece en el documento. Compara el total y las unidades del mismo contrato antes de valorar un cambio.
En el agua, lee el periodo, el consumo medido y las tasas que acompañan al servicio. Una vivienda con contador compartido puede recibir un reparto de la comunidad. En ese caso, conserva el documento donde se explica el reparto para no atribuir a tu consumo una partida común del edificio.
En Internet, comprueba el precio después de descuentos, las líneas adicionales y el alquiler de equipos. Revisa también si la factura incluye llamadas o televisión. Para una comparación útil, calcula el coste total del paquete durante doce meses, con las promociones que realmente se aplicaron y el precio posterior cuando ya aparezca en el contrato.
Después compara el mismo periodo con el año anterior. Anota qué cambió: precio, uso, ocupación, equipos o servicios. Esa lista acota la causa y te indica si conviene hablar con la compañía, cambiar un hábito o revisar la instalación.
Errores al comparar el gasto mensual de suministros#
- Error. Comparar un recibo de dos meses con un mes de consumo. Divide por los días cubiertos o trabaja con el año completo.
- Error. Sumar el importe anual de electricidad y usarlo como gasto de energía. La factura puede añadir potencia, impuestos y servicios.
- Error. Contar dos veces una factura rectificada. Conserva el recibo corregido y comprueba si anula el anterior.
- Error. Tratar gas natural y gas licuado como una misma partida del hogar. El INE los separa y cada vivienda usa una fuente distinta.
- Error. Comparar el precio promocional de Internet con el precio estable de otro contrato. Apunta cuándo termina la promoción y qué incluye el paquete.
- Error. Tomar una media nacional como objetivo personal. Utiliza primero tus recibos y el mismo periodo de doce meses.
Un registro con fechas, importes y servicios contratados deja una base clara para la siguiente revisión. Si la variación está en el recibo de luz, consulta la guía de cómo ahorrar en la factura de la luz. Revisa cada concepto antes de cambiar de tarifa.
