El último dato oficial es de 2010#
El estudio se llama SPAHOUSEC y lo publica el IDAE, que es el organismo público de referencia en eficiencia energética. Su título completo es «Consumos del Sector Residencial en España» y su primera línea dice, entre paréntesis, «año 2010».
No hay una edición posterior. Los dos archivos que el IDAE publica en esa página son el mismo trabajo. Esta es su tabla de consumo medio anual por hogar equipado:
| Aparato | kWh al año | Del total |
|---|---|---|
| Frigorífico | 662 | 22,4 % |
| Congelador | 563 | 19,1 % |
| Televisión | 263 | 8,9 % |
| Lavadora | 255 | 8,6 % |
| Secadora | 255 | 8,6 % |
| Lavavajillas | 246 | 8,3 % |
| Horno | 231 | 7,8 % |
| Aparatos en espera | 231 | 7,8 % |
| Ordenadores | 172 | 5,8 % |
| Total | 2.953 | 100 % |
IDAE, proyecto SPAHOUSEC, «Consumos del Sector Residencial en España (año 2010)», publicado en idae.es y consultado el 25 de agosto de 2026. La tabla es la de hogares equipados con cada aparato, no la media de todos los hogares.
Por qué esas cifras son un techo, no una foto#
Un frigorífico de 2010 no consume lo que uno comprado ahora. Entre medias han entrado el reescalado de las etiquetas energéticas de 2021, los compresores inverter y los televisores LED. Cualquiera que te dé esas cifras como consumo actual te está dando un número de hace dieciséis años sin decírtelo.
Y hay una medida oficial de esa caída. El proyecto europeo ODYSSEE-MURE, actualizado en noviembre de 2025, mide el consumo eléctrico por vivienda: desde 2019 baja un 0,9 % al año de media en la Unión Europea. Esconde diferencias grandes, porque sube en once países y baja con fuerza en otros siete, pero la dirección europea es a la baja.
Cómo leer la tabla, entonces: como el techo de lo que puede gastar cada aparato, no como lo que gasta el tuyo. Si tu nevera es reciente, estará por debajo. Y sirve perfectamente para lo que de verdad importa: saber qué aparatos pesan y cuáles no.
Antes de seguir: los electrodomésticos son una quinta parte#
Hay un dato en el mismo estudio que conviene poner por delante de toda la tabla, porque cambia lo que uno debería hacer con ella. Del consumo energético total de los hogares españoles, los electrodomésticos son el 21,7 %. El resto se reparte así:
| Uso | Del total |
|---|---|
| Calefacción | 47,0 % |
| Electrodomésticos | 21,7 % |
| Agua caliente sanitaria | 18,9 % |
| Cocina | 7,4 % |
| Iluminación | 4,1 % |
| Refrigeración | 0,8 % |
Es decir: la calefacción pesa más del doble que todos los electrodomésticos juntos, y el agua caliente casi tanto como ellos. Quien se obsesiona con la nevera y no mira la caldera está optimizando la quinta parte pequeña del problema.
Ojo con una trampa de lectura: esto es consumo energético, no solo eléctrico. En muchos hogares la calefacción y el agua caliente van con gas, así que en la factura de la luz los electrodomésticos pesan mucho más de ese 21,7 %. La comparación entre los dos verticales está en nuestra sección de gas, con los precios de la tarifa regulada y de las libres.
La refrigeración, ese 0,8 %. Sorprende a todo el mundo, y también hay que leerlo con su año: en 2010 había muchos menos equipos de aire acondicionado instalados que ahora. Es probablemente la cifra de la lista que peor ha envejecido.
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La zona climática cambia unos aparatos y otros no#
El estudio también separa por zona climática, y el reparto no es el que uno esperaría. Lo que más cambia de una zona a otra no tiene que ver con el frío ni con el calor:
| Aparato | Atlántica | Continental | Mediterránea |
|---|---|---|---|
| Televisión | 149 kWh | 319 kWh | 255 kWh |
| Congelador | 664 kWh | 427 kWh | 614 kWh |
| Frigorífico | 552 kWh | 688 kWh | 673 kWh |
| Lavadora | 307 kWh | 240 kWh | 252 kWh |
La televisión es el aparato con más diferencia entre zonas: 319 kWh en la zona continental frente a 149 en la atlántica, más del doble. Y el congelador va justo al revés, con la atlántica en cabeza. Son diferencias de hábito y de tipo de vivienda, no de termómetro, y explican por qué una media nacional se queda corta para cualquier casa concreta.
Es también el mejor argumento para no fiarse de ninguna lista, ni siquiera de esta: si el mismo aparato varía el doble entre dos zonas de España, la única cifra que sirve de verdad para tu casa es la que midas tú.
Medirlo cuesta poco. Un medidor de enchufe vale unos veinte euros y da el consumo real de un aparato en una semana normal de tu casa, con tus horarios y tu familia. Multiplicas por cincuenta y dos y tienes tu cifra anual, no la de un hogar medio de hace quince años. Para los aparatos que no se enchufan a una toma corriente, como la vitrocerámica o el termo, el atajo es la lectura del contador antes y después de un ciclo.
Y si la casa se queda cerrada media temporada, la nevera pasa a ser casi el único consumo que queda: la cuenta entera está en cuánto paga de luz una casa vacía.
Si además tienes coche eléctrico, ese sí que pesa más que cualquier electrodoméstico de la tabla: lo contamos aparte en cuánto gasta un coche eléctrico, con la base oficial del IDAE delante.
Y una advertencia sobre lo que puedes hacer con el resultado. Cambiar una nevera vieja por una de clase A ahorra kilovatios, pero fabricar la nueva también cuesta energía, y la amortización con los precios actuales del kWh rara vez baja de los siete u ocho años. La cuenta suele salir cuando el aparato ya está averiado, no antes.
Por qué la nevera y el congelador son los que más consumen#
Los dos primeros de la lista suman el 41,5 % de todo el consumo de electrodomésticos de una casa. No es porque gasten mucho en cada momento, sino porque no se apagan nunca: están enchufados las 8.760 horas que tiene un año.
Un horno consume muchísimo mientras funciona y aun así queda en 231 kWh al año, porque se usa a ratos. Una nevera consume poco a cada instante y llega a 662, porque no para. Esa es la regla que ordena toda la tabla, y la que explica por qué apagar cosas que ya se usan poco cambia menos de lo que parece.
La consecuencia útil: el ahorro grande en electrodomésticos está en los aparatos que están siempre encendidos, no en los que más ruido hacen. Sustituir una nevera vieja pesa más que cualquier cambio de hábito con la lavadora.
No gasta lo mismo un piso que una casa#
El mismo estudio separa los hogares por tipo de vivienda, y ahí aparece algo que las listas de internet no cuentan: el aparato que más se dispara en una casa unifamiliar no es el que se espera.
| Aparato | En piso | En unifamiliar | Diferencia |
|---|---|---|---|
| Congelador | 488 kWh | 631 kWh | +143 |
| Frigorífico | 651 kWh | 688 kWh | +37 |
| Horno | 223 kWh | 244 kWh | +21 |
| Lavadora | 253 kWh | 261 kWh | +8 |
| Secadora | 258 kWh | 252 kWh | −6 |
El congelador es el que más se separa, y con diferencia: 143 kWh más al año en una casa que en un piso. Tiene sentido, porque en unifamiliares es más frecuente el arcón grande en un garaje o un trastero, muchas veces sin calefacción, así que trabaja más.
La lavadora apenas cambia y la secadora incluso baja, lo que encaja con que en una casa con terraza o patio se tiende más al tendedero.
Cómo pasar a euros el consumo de cada electrodoméstico#
El consumo en kilovatios hora no dice nada por sí solo. Lo que se paga depende del precio de tu compañía, y ahí sí tenemos dato de este mes: entre las veintidós tarifas que verificamos una por una, el kilovatio hora más barato cuesta 0,097296 € y el más caro 0,1749 €, los dos sin impuestos. Casi el doble.
Aplicado a la tabla de arriba, cada aparato cuesta al año:
| Aparato | Con el kWh más barato | Con el más caro |
|---|---|---|
| Frigorífico | 64,41 € | 115,78 € |
| Congelador | 54,78 € | 98,47 € |
| Televisión | 25,59 € | 46,00 € |
| Lavadora | 24,81 € | 44,60 € |
| Aparatos en espera | 22,48 € | 40,40 € |
| Todos juntos | 287,32 € | 516,48 € |
La diferencia entre las dos columnas son 229,16 € al año por los mismos electrodomésticos y el mismo uso. No se ahorra apagando nada: se ahorra en el precio del kilovatio. Las dos compañías de esas columnas están comparadas cara a cara en el duelo entre la más barata y la más cara, con la factura de un año hecha para las dos. Los veintiuna precios, con la fecha en que se consultó cada uno, están en la tabla comparativa.
Cuánto consume un aparato en espera, el dato que sorprende#
En esa tabla hay una fila que no es un electrodoméstico: los aparatos en espera, el famoso standby. 231 kWh al año, exactamente lo mismo que el horno y más que el ordenador. Entre 22,48 y 40,40 € al año en pilotos rojos.
Es la única partida de la lista que se puede eliminar casi entera sin renunciar a nada: basta con una regleta con interruptor en el mueble de la televisión y otra en el escritorio. No hay que cambiar de aparato ni de hábitos.
Y aquí también es de 2010. Los aparatos modernos consumen menos en espera que entonces, por normativa europea. Pero también hay más aparatos enchufados en una casa de 2026 que en una de 2010, así que no está claro en qué dirección se ha movido el total. Nadie lo ha vuelto a medir.
La norma que fija esos topes es el Reglamento (UE) 2023/826, y no trata igual a todos los aparatos. Un caso con cifras concretas: cuántos minutos puede una cafetera mantener el café caliente.
Hay un aparato que da su consumo hecho, sin que haya que calcular nada: la bombilla. Su etiqueta declara los kilovatios hora por cada mil horas, como explica la ficha del LED.
Cómo saber cuánto consume el tuyo, sin fiarte de ninguna lista#
Hay dos formas, y las dos dan un dato tuyo en vez de una media de hace dieciséis años.
- La etiqueta del aparato. Desde el reescalado de 2021, la etiqueta energética europea trae el consumo anual en kWh medido con un método normalizado. Es el dato del modelo concreto que tienes en casa, no una media nacional.
- Un medidor de enchufe. Cuestan poco, se ponen entre el enchufe y el aparato y miden lo que pasa de verdad. Es la única forma de cazar el standby, porque no aparece en ninguna etiqueta.
Con el consumo real en la mano, multiplícalo por el precio de tu kilovatio hora. Ese número lo tienes en tu factura, y si no sabes localizarlo está explicado en cómo leer la factura.
Antes de cambiar de nevera: la mitad de tu factura no depende de lo que consumas, sino de la potencia que tienes contratada. Está en la calculadora de potencia, y suele dar más ahorro que cualquier electrodoméstico.
