El orden correcto, y por qué no es el intuitivo
Lo natural es llamar a la compañía y poner el contrato a tu nombre. Pero si falta algún papel, ese trámite se atasca y hay que empezar de nuevo.
- Localiza la cédula de habitabilidad. En Cataluña hace falta tanto para transmitir la vivienda como para dar de alta los suministros, así que va a aparecer en los dos momentos.
- Haz el cambio de titular. Con la cédula en la mano y los datos del nuevo titular, es un trámite de la comercializadora.
- Y solo entonces, revisa la potencia. Antes no tiene sentido: cambiarla es un trámite distinto y solo se puede una vez cada doce meses.
Hacerlo al revés es el error más caro, porque se gasta el único cambio de potencia del año en un contrato que aún no es tuyo.