Pisos pequeños con potencia de piso grande
Barcelona tiene un parque de vivienda denso, envejecido y de superficie reducida. La media es muy inferior a la de una casa unifamiliar, y sin embargo las potencias contratadas no siempre lo reflejan.
El motivo habitual es la herencia del contrato: el piso se alquila o se vende, el nuevo ocupante mantiene lo que había y nadie revisa los kW. En un piso de 60 o 70 m² con cocina de gas, 3,45 kW suelen ser suficientes, pero es frecuente encontrar 4,6.
En una vivienda pequeña, esa diferencia es una parte muy visible de la factura anual, porque el término de potencia no depende de cómo consumas.
